Tus emociones: las socias que te llevarán al éxito
- AURA MARTÍNEZ
- 1 mar 2021
- 3 Min. de lectura
Erróneamente creémos que la razón supera a la emoción, pero sabemos que hoy es todo lo contrario. La emoción podría ser tu mayor inteligencia.

Los negocios se hacen con la cabeza fría, sin emociones, ¿cierto? Seguramente tú, como yo, creciste creyendo esta afirmación, y que mostrar tus emociones era símbolo de debilidad. Pero ¿qué pasaría si esa aparente debilidad no fuera más que un gran talento oculto que no has aprovechado?
En el mundo corporativo se habían valorado las cualidades de pensamiento y análisis como las aptitudes ideales de desempeño académico y profesional; sin embargo, desde hace unas décadas, investigadores y empresas detectaron que las habilidades necesarias para tener éxito y felicidad iban más allá de la lógica y la racionalidad.
Estas no podían evaluarse mediante algún test de inteligencia, y gracias a ello surgieron teorías como la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, la teoría de Raymond Cattell o la inteligencia emocional, que popularizó Daniel Goleman.
La inteligencia emocional tiene un papel fundamental en nuestra manera de socializar y en nuestras estrategias de adaptación al medio en el que vivimos. Cabe resaltar que las decisiones racionales son influidas por una gran carga emocional a nivel subconsciente, basada en creencias y paradigmas forjados en nuestras experiencias de vida.

Lidiamos con una realidad aparentemente física, pero hoy sabemos que más allá de la materia física hay otros campos intangibles: mental, emocional y energético, que están compuestos de vibración.
Como en todo plan de negocio, siempre es mejor contar con herramientas para tomar la mejor decisión, crear un plan más certero o tener una visión más amplia de la situación, para así actuar de mejor manera. Tal es el caso de la inteligencia emocional, la cual has aplicado aun sin saberlo en multitud de ocasiones en tu vida, cuando has actuado impulsado por la emoción y no por la razón.
Quien no es líder de sí mismo no puede ser guía de nadie más.
Comienza a desarrollar tu inteligencia emocional
Utiliza mi método de liderazgo emocional, llamado las “4 A”, que está basado en la meditación:
Autoconocimiento: Reconocerte a ti mismo, tus habilidades y áreas de oportunidad para una mejora continua. Saber quién eres y a dónde vas; tener metas claras y propósito es la clave de la felicidad.
Autogestión: Conocerte implica ser responsable de ti, de tu pensamiento, tu emoción y tu acción. Tú eres quien se regula a sí mismo. Quien no es líder de sí mismo, no puede ser guía de nadie más.
Autorreconocimiento: Desarrollar una habilidad de automotivación y constante búsqueda de la excelencia hacia experiencias plenas y enriquecedoras día a día. El autorreconocimiento refuerza la autoestima, la confianza y genera estados positivos de crecimiento.
Amor propio y empatía: El amor propio es el pilar principal del liderazgo emocional. Quien se ama y se respeta, por correspondencia buscará generar un entorno armónico, próspero y de crecimiento constante para sí y para los demás.

Además de mi método, te sugiero aprender una habilidad de entrenamiento mental para ampliar y equilibrar el desarrollo de ambos hemisferios del cerebro y operar en estados alterados de conciencia, como la meditación, una herramienta que todo líder debe poner en práctica. Un cerebro enfocado y atento reflejar un estado físico, mental y emocional pleno.
El mundo requiere hoy más que nunca líderes altamente eficaces, pero a la vez emocionalmente inteligentes para llevar nuestro mundo a un nuevo rumbo.
¿Estás decidido a convertir a tus emociones en tus aliadas rumbo al éxito?






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