Fortalece las defensas de tu piel
- ACOMEE Magazine

- 1 mar 2022
- 3 Min. de lectura

¿Sabías que la piel es el órgano más grande que posees? Mide aproximadamente 2 m² y puede llegar a pesar 4 kilogramos, es un gran escudo que te protege del entorno que te rodea. Se encarga de cumplir diferentes tareas como la regulación de la temperatura, actúa como una barrera para evitar la pérdida de líquidos, detecta estímulos externos, entre otros, de acuerdo con informes de Cleveland Clinic.
La piel tiene la habilidad de reemplazar las células muertas, para regenerarse. Posee un proceso de producción de células nuevas constante, por lo que van migrando a la superficie las más viejas hasta que llegan a ubicarse en la epidermis y mueren. Este proceso de renovación y reemplazo, no ocurre de un día para otro, requiere aproximadamente 28 días. Desafortunadamente al paso de los años se ralentiza y puede tardar entre 45 y 60 días en completar el ciclo.
En su papel de defensora es eficiente en dos funciones:
Protege de los disparos externos que generan agresores como la contaminación, la radiación solar, las bacterias, el polvo.
Se asegura que los niveles de hidratación se mantengan estables. El vital líquido se obtiene del agua que tomas, sin embargo, es el último órgano en hidratarse.
Lamentablemente la eficacia de la barrera de protección suele verse afectada por diversos factores como la edad, el clima, detergentes, duchas calientes, estrés e incluso una hidratación externa deficiente. Cuando se producen daños se generan problemas adversos como sensibilidad extrema, mayor irritación, inflamación, enrojecimiento.
Cómo detectar el daño
Una barrera de protección dañada presenta varios síntomas, el primero es la deshidratación, que se hace acompañar de sequedad y hasta puede provocar picazón. Es el resultado de pérdida de agua transdérmica y no mejora, a pesar del uso de cremas corporales.
La irritación es otro claro signo, que ocasiona enrojecimiento y comezón en algunos casos. En ocasiones es creada por el estrés o como una reacción a los irritantes del medio ambiente como el polvo, la contaminación y los rayos solares UVA.
En pie de guerra
Erradicar ciertas prácticas comunes que suelen ser perjudiciales y brindarle atención especializada, pueden reparar el daño y lograr que la barrera de protección sea nuevamente efectiva:
Adiós a los productos astringentes, poseen alcohol y ácido salicílico, son empleados comúnmente para controlar la producción de sebo en cutis grasos.
Restringe el uso de limpiadores espumosos, la mayoría de estos productos poseen parabenos y sulfatos que no sólo provocan irritación, también son responsables de desbalancear tu pH natural.
Hidrátate por dentro, en efecto los líquidos que consumes son vitales para el cuidado de tu piel. Así que procura tomar entre seis y ocho vasos de agua al día.
Vitamina tu piel, incluye en tu dieta las que son esenciales para cuidarla como: vitamina A, que neutraliza los radicales libres de la contaminación, búscala en mangos y zanahorias; vitamina C, esencial para reconstruirla por los daños solares y formación de colágeno, los cítricos son ricos en ella; consume nueces y semillas de girasol que son fuentes de vitamina E, que es un desintoxicante que depura los efectos nocivos de los radicales libres, de acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Superior de las Ciencias Médicas de La Habana.
Los ácidos grasos son excelentes para regenerar de adentro hacia afuera y gracias a sus efectos antiinflamatorios son ideales para reducir la irritación y el ardor. Es fácil integrarlos en tu régimen nutricional para que restauren los lípidos a nivel celular al consumir salmón, atún, aceite de olivo, aguacate y chía.
Selección precisa de productos, líneas como Sopharma pH5 cuentan con productos creados para las pieles sensibles, estresadas o con tendencia atópica, De hecho, cuentan con un tarro de crema sólida efecto mate ideal para rostro y cuerpo que ayuda a regenerar y reestablecer las defensas naturales de la piel dejándola suave, protegida, humectada, con más elasticidad, en óptimas condiciones y notoriamente reparada.
Al seguir estos tips, notarás como tu piel mejora notablemente mientras las reacciones adversas desaparecen, al tiempo que la suavidad y luminosidad se restauran.





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