top of page

Kamala Harris, una líder violeta

  • MARTHA “MAR” BARRAGÁN
  • 1 mar 2021
  • 3 Min. de lectura

Para comprender los liderazgos violeta, debemos revisar el panorama de las mujeres en los espacios en donde se están desarrollando, y tener la intención de intervenirlos.



Los liderazgos violeta son aquellos que desafían el statu quo; es decir, aquello que habitualmente no se cuestiona pero que es justamente lo que debe cambiar.


¿Qué pasa cuando los liderazgos no son así?, son liderazgos muy contenidos, y para las mujeres representan un gran techo de cristal.


El avance de la carrera de Harris se ha distinguido por muchas primeras veces, y eso tiene que ver con la visión violeta que ella ha sostenido en cada paso hasta la vicepresidencia de los Estados Unidos. Esta visión no siempre es consciente, en muchas ocasiones solo responde a la necesidad de romper la barrera que impide el avance de una mujer.


Comparto a continuación tres claves violeta de Kamala Harris, que representan lo más significativo de la visión inclusiva que la caracteriza.


La primera clave es el modelo violeta. La madre de Kamala, Shyamala Gopalan, fue hija de activistas en la India; ella fue una oncóloga, especialista en cáncer de mama. Ella y el padre de Kamala, Donald Harris, lucharon por los derechos civiles, así que su hija creció entre marchas y diálogos sobre la defensa de derechos.


“Mi madre me miraba y me decía: ‘Kamala, tú puedes ser la primera en hacer muchas cosas, pero asegúrate de que no seas la última’”. Ella cita esta frase con frecuencia, porque quiere enviar el mensaje de que ser la primera en llegar no es el logro más importante, sino hacer el camino para que lleguen las que siguen.


La segunda clave es de sororidad y affidamento por parte de su hermana Maya Harris, quien fue su asesora de campaña y ha sido una aliada constante en todas las etapas de su vida. Ellas tienen una amistad basada en la sororidad y en la admiración mutua.


“Si la gente supiera quién era Kamala (en sus tiempos de fiscal), en lo que creía y dónde está su corazón, creo que llegarían a la conclusión de que no hay nadie más apasionado en la defensa de todo aquello que creemos justo”, señaló Maya Harris en una entrevista.


El acompañamiento de Maya en la ruta hacia la vicepresidencia ha sido clave, pues ha inspirado a más mujeres a sumarse a una fórmula de affidamento, sentir que hay representación por la que lleva camino avanzado. Reconocer a la puntera será siempre clave para apoyar e impulsar que sea una mujer quien nos represente.


La tercera clave es romper techos de cristal. Como tú, Kamala ha tenido muchas primeras veces; por ejemplo, fue la primera mujer fiscal de San Francisco, con una gran presencia discursiva y empoderada; en 2016 fue la primera senadora de origen asiático y la segunda afroamericana en la Cámara. Y esto es solo por mencionar algunos de sus logros más representativos, pero su biografía muestra avances en cada puesto que ha tenido.


El máximo logro para ella y para los Estados Unidos es ser la primera mujer, la primera afroestadounidense y la primera estadounidense surasiática en ser elegida vicepresidenta, como fue el caso con otros cargos que ella ha ocupado. Sin embargo, ella está determinada a no ser la última, y seguramente esta imparable mujer lo conseguirá.


El gran valor de los liderazgos violeta es que cambian el curso de la historia para mejor, y trazan camino para que las que siguen avancen sin tener que romper nada, porque el camino está allanado.


En México nos encontramos muy atrás en términos de paridad, lo que significa que debe haber más mujeres en los espacios de decisión, para alcanzar un equilibrio que represente desde la gestión violeta un avance equitativo para la humanidad. Se inicia una nueva era, la era violeta.

Comentarios


bottom of page