Hablemos de discriminación laboral
- ACOMEE Magazine

- 30 abr 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 11 may 2022
Hoy, las empresas no quieren ver su nombre relacionado con prácticas discriminatorias, y buscan a toda costa mantener una reputación empresarial de alta calidad.

La discriminación laboral ocurre cuando en un ambiente de trabajo o una empresa se ejerce un trato diferenciado a personas de ciertos grupos sociales, o se genera discriminación en los procesos de reclutamiento, selección, movilidad y capacitación; también se refleja en la falta de equidad salarial, o cuando se propicia o tolera la violencia laboral; en todos estos casos se observa una baja corresponsabilidad entre la vida laboral, familiar y personal de sus trabajadoras y trabajadores.

Como podemos ver, varios elementos componen la discriminación, y aunque podríamos abundar en ejemplos al respeto, basta con decir que una buena parte de las conductas discriminatorias surgen de preconcepciones y prejuicios que solemos tener acerca de los miembros de ciertos grupos sociales, en lugar de basarnos en mediciones objetivas y en los méritos que se requieren para desempeñar una actividad productiva.
Si bien la discriminación puede afectar a cualquier persona, hay grupos o colectivos sociales que la han sufrido históricamente, como la población indígena, a la que los políticos suelen utilizar para sus discursos o para mejorar su imagen pública.
En el mundo laboral, la discriminación es una realidad que se manifiesta con mayor frecuencia donde los líderes suelen mostrar escasa objetividad, pues muchas veces interpretan la realidad a partir de sus propios prejuicios y limitaciones. Los líderes podrían estar propiciando esta discriminación como una forma de sentirse poderosos, lo que ya nos habla de sus carencias y su falta de empatía.
La forma como un líder se concibe a sí mismo, y la forma como ve a sus colaboradores; o simplemente la forma como concibe qué es un ser humano, puede generar el clima propicio para la discriminación o para la no-discriminación. Si el líder de una organización ve a las personas como simples cosas, y les da un valor de acuerdo con sus propios complejos, estará sembrando esta visión en su comunidad, no solo de trabajo, sino en su ámbito familiar.
Las apariencias engañan. Así lo dice la sabiduría popular, y tomar decisiones basadas solo en la apariencia física o los rasgos raciales a veces se convierte en un sistema para seleccionar, que muchos suelen practicar de una u otra manera. Por ejemplo, diversos estudios de opinión muestran que una porción significativa de mexicanos eligió a su presidente en 2012 porque les parecía atractivo, aunque al final de su mandato obtuvo una de las aprobaciones más bajas desde que se hacen este tipo de mediciones.
Por eso es crucial no perder jamás de vista qué elementos deben ponderarse al momento de contratar al personal de una organización, o incluso al presidente de una nación, donde se trata de medir el desempeño, la capacidad y los méritos para garantizar que vayan en sintonía con el trabajo que se ejecutará, y donde la apariencia física, el sexo y la raza son lo menos importante.

De qué herramientas disponemos para evitar la discriminación laboral en México.

Una manera sistémica para evitar la discriminación en el mundo laboral es adoptar la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación
Dicha norma es un mecanismo de adopción voluntaria para reconocer a los centros de trabajo que aplican medidas en materia de igualdad laboral y no discriminación, para favorecer el desarrollo integral de las y los trabajadores.
Esta certificación está dirigida a todos los centros de trabajo públicos, privados y sociales establecidos en la República Mexicana, de cualquier tamaño, sector o actividad. Para obtenerlo, los centros de trabajo deberán recibir una auditoría de una tercera entidad, para verificar que sus políticas y prácticas cumplen con los requisitos de igualdad laboral y no discriminación.

Pero cuidado con ideologizar la no discriminación
No se puede llevar el discurso de la no discriminación hasta cerrar los ojos a la realidad: es necesario discernir cuando tenemos que elegir: si necesito jugadores defensivos de futbol americano, voy a seleccionar personas que reúnan ciertas características de fuerza y altura, para obtener una defensiva poderosa al momento de jugar. Hay que hacer un análisis para no ver el discurso de la no discriminación como ideología. Recuerde que una ideología se adopta cuando se pretende que la realidad se adapte a la idea, y eso simplemente no va a suceder por arte de magia.
Las normas son importantes, pero comprometerse y tomar decisiones certeras lo es más: La frase “Usa las cosas, pero no a las personas”, parece simple pero no lo es. Aquí siempre se pondrá a prueba la integridad del líder y su capacidad de respetar la dignidad de cada persona, lo que contribuirá a crear una comunidad sana y responsable en el ambiente de trabajo.

¿Cómo andamos en México?

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2017, realizada por el INEGI, 2 de cada 10 mexicanos mayores de 18 años declararon haber sido discriminados en el último año. De la población indígena de 12 y más años, 24% declaró haber experimentado al menos una situación de discriminación en los últimos cinco años.
En dicha encuesta, 76 por ciento de la población indígena se siente poco valorada en su país.
Los motivos más frecuentes de percepción de discriminación fueron la forma de vestir o el arreglo personal, con 30%; la complexión física (peso o estatura), con 29.1%, y las creencias religiosas, con 28.7%.
Dario Mendoza
Experto en Marketing, Comunicación Política y Manejo de Crisis, labor que ha desarrollado tanto en el ámbito gubernamental como en el sector privado. Ha participado en innumerables campañas electorales como consultor en México y Centroamérica. Creador de la firma BlitzDigital, que desarrolla contenidos creativos para redes sociales.
Twitter: @dariomendoza






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