top of page

Comprar, tirar, comprar: la obsolescencia programada

  • Foto del escritor: ACOMEE Magazine
    ACOMEE Magazine
  • 1 mar 2021
  • 2 Min. de lectura

Los términos obsolescencia programada u obsolescencia planificada se refieren al fin de la vida útil de un producto, ya determinado por el fabricante antes de elaborarlo y venderlo.


Desde el diseño, muchos productos están pensados para dejar de funcionar correctamente después de cierto tiempo, o simplemente no funcionar más.

Esta práctica comenzó en 1932, poco después de la Gran Depresión Económica que afectó al mundo en 1929. En ese momento fue una de las tantas leyes estadounidenses para evitar la bancarrota de muchas empresas y un modo de reducir la alta tasa de desempleo en los Estados Unidos.


Su función principal es alimentar en el consumidor el deseo de poseer un modelo más reciente de determinado producto. En caso de que ese deseo no lo impulsara a comprar algo más nuevo, el consumidor se ver a obligado a comprar otra versión de su objeto de cualquier modo, pues la vida útil del producto estaba prefijada desde su fabricación; después de eso, repararlo podía resultar más costoso que adquirir uno nuevo.


¿Es este el origen del consumismo? Así es. La obsolescencia programada es el corazón del interminable ciclo de comprar-tirar-comprar, y la idea de que todo es desechable, que continúa presente.



Rompe con el ciclo


Una forma de evitar caer en este círculo vicioso es mantener nuestros equipos en óptimo estado e invertir en su mantenimiento. Desde el smartphone en nuestras manos, la pantalla plana, la tableta y el horno de microondas, hasta los equipos que utilizamos en el trabajo, como la computadora y la impresora, pasando por los de iluminación y seguridad, que pueden ser mucho más costosos al momento de reemplazarlos.


Si un aparato comienza a darte problemas, descubre la causa y, si es posible, repáralo en lugar de adquirir rápidamente un nuevo modelo. Ahora que si ya está obsoleto, podrías reemplazarlo con uno de segunda mano, pues eso no significa que también está en mal estado. Así te ahorrarás algo de dinero.


Cuando vayas a deshacerte de un aparato, en lugar de tirarlo a la basura, busca algún punto o empresa de reciclaje especializada que después fabrique nuevos productos con dichas piezas.


Iván Felipeortega Fonseca, especialista en iluminación arquitectónica con 28 años de experiencia en el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica, comenta: “La obsolescencia programada no puede evitarse por completo, pues es un concepto que viene de fábrica, pero sí es posible luchar contra ella, aplazándola, mediante el cuidado y el mantenimiento de nuestros aparatos”.

Comentarios


bottom of page